Durante los meses de calor, el aire acondicionado trabaja a pleno rendimiento para mantener tu casa fresca y confortable. Pero al terminar la temporada, muchas veces nos olvidamos de un aspecto fundamental: la limpieza de los filtros.
¿Qué función cumplen los filtros?
Los filtros del aire acondicionado retienen polvo, polen, ácaros y otras partículas presentes en el aire. Gracias a ellos, el aire que respiramos en casa es más limpio y saludable.
¿Qué ocurre si no limpiamos los filtros?
Si dejamos los filtros sucios después de la temporada de verano, podemos tener varios problemas:
Menor eficiencia energética: el aire circula peor y la máquina necesita más esfuerzo para funcionar.
Aumento del consumo eléctrico: al trabajar forzado, gasta más energía.
Mala calidad del aire: el polvo y los alérgenos acumulados vuelven a circular por la vivienda.
Olores desagradables: la humedad y la suciedad favorecen la aparición de moho y bacterias.
Mayor riesgo de averías: el sobreesfuerzo del equipo puede reducir su vida útil.
Ventajas de limpiar los filtros al acabar el verano
Garantizas que tu aire acondicionado esté listo para la próxima temporada.
Mantienes una mejor calidad del aire en casa durante todo el año.
Evitas gastos innecesarios en reparaciones y consumo eléctrico.
Consejos prácticos para la limpieza
La mayoría de filtros se pueden extraer fácilmente y lavar con agua templada y jabón neutro.
Déjalos secar completamente antes de colocarlos de nuevo.
Si están deteriorados, lo mejor es sustituirlos por unos nuevos.
En Cafrigas recomendamos hacer esta limpieza al finalizar el verano y combinarla con una revisión profesional del equipo para asegurar su máximo rendimiento. Un pequeño gesto que alarga la vida de tu aire acondicionado y mejora el confort en casa.









